El teatro de Calderón parte del concepto dramático de Lope de Vega aunque la mayor parte de los críticos coinciden en señalar la existencia de otro estilo más original y personal. En su segunda época, Calderón abandona el método popularista de Lope y pasa a desarrollar intrigas en que privan el pensamiento, el contenido ideológico y el valor lírico. Es más sobrio que éste también en la combinación de acciones y personajes; elimina acciones secundarias, a los personajes los subordina a un protagonista principal y acentúa las ideas monárquicas.

El honor será el tema central de muchas de sus obras junto a la angustia barroca de la existencia, mezclada con los problemas teológicos iniciados en Trento que aparece en sus autos sacramentales.

Por otro lado, Calderón ofrece mayor importancia a la intervención de la música en su obras. Y, sobre todo, aumenta su concepto barroco de la escena. El arte descriptivo del dramaturgo refleja su gusto por el arte pictórico.

En cuanto al lenguaje, es la culminación del culteranismo en el teatro. Su gran riqueza expresiva, repleta de complejas metáforas, aparecerá unida a un conceptismo intelectual.

(cervantesvirtual.com)