Conclusiones de las
VII Jornadas de Bibliotecas Infantiles, Juveniles y Escolares
organizadas por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez
logoFGSR

El fortalecimiento de la oferta literaria infantil y juvenil en los noventa
exige una valoración crítica de la producción


VII Jornadas

ortalecimiento de la oferta literaria, que se manifiesta en la edición de un elevado número de títulos y en el aumento de escritores e ilustradores; puesta en marcha de diferentes estudios e investigaciones en las distintas lenguas del Estado o la consolidación del libro infantil y juvenil como una obra sometida a las leyes del mercado, convertida en un producto de consumo perecedero y rápido, son algunos de los aspectos que han caracterizado la creación literaria infantil y juvenil en la década de los noventa.
Así quedó de manifiesto en el transcurso de las VII Jornadas de Bibliotecas Infantiles, Juveniles y Escolares, celebradas los pasados días 24, 25 y 26 de junio en el Centro Internacional del Libro Infantil y Juvenil de Salamanca, organizadas por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez.
Las jornadas se convocaron bajo el título Literatura para cambiar el siglo. Una revisión crítica de la literatura infantil y juvenil de la última década.
Tras la reflexión y el debate, que tuvo lugar mediante ponencias, talleres y la puesta en común de experiencias en torno a la promoción de la lectura, los asistentes a las jornadas concluyeron que ha llegado el momento de acometer una revisión crítica de la literatura infantil y juvenil, debido a la necesidad de consolidar una oferta de calidad en la que estén presentes aquellos títulos que han supuesto una aportación significativa al desarrollo de la creación literaria para niños y jóvenes.
Los profesionales presentes en estas jornadas estuvieron de acuerdo en que, al margen de modas e intereses comerciales, la literatura infantil y juvenil, y por tanto los libros adscritos a este género, deben caracterizarse por sus valores literarios y estéticos, su capacidad de emocionar y de hacer crecer al lector.
Un punto muy importante también en las conclusiones de dichas jornadas se refiere al lugar que, en la sociedad, debe ocupar la literatura infantil y juvenil.
De este modo, para los expertos que viajaron a Salamanca, el libro infantil y juvenil ha estar presente en un mayor número de espacios sociales, además de en la escuela.
Los especialistas coincidieron en que será necesario reforzar su presencia en la familia, la biblioteca, los medios de comunicación y otros ámbitos culturales que ayuden a crear un clima favorable de relación con la lectura, desligado de las obligaciones escolares.

Por todo lo descrito hasta ahora, de las VII Jornadas de Bibliotecas Infantiles, Juveniles y Escolares han surgido algunas propuestas dirigidas a los sectores implicados y relacionados directamente con la literatura infantil y juvenil:

Respecto a los editores, el plenario de las jornadas les propone:

- Una apuesta por libros de calidad, opción que no tiene por qué ser elitista ni estar reñida con los gustos de un sector amplio del público.
- La creación de colecciones que aseguren la permanencia de títulos claves, reconocidos por la crítica y los lectores como merecedores de estar presentes de una manera constante en la oferta editorial actual.
- No limitar la producción destinada a niños y jóvenes a la narrativa, aumentando en sus catálogos la presencia de otros géneros literarios como la poesía, el teatro o el libro informativo.

En cuanto a los mediadores (bibliotecarios, maestros y profesionales en general) se pide que:
- Ejerzan una verdadera labor de mediación, de orientación y de información, lo que se puede traducir por una lectura crítica y selectiva de la oferta editorial que se contraponga a las dinámicas del mercado.
- Elaboren guías y bibliografías selectivas que informen y promuevan libros de calidad. Este material de fomento de la lectura, su difusión e intercambio, resulta un apoyo muy importante entre los distintos sectores profesionales
- Lleven a cabo una labor de mediadores entre el pequeño y joven lector y el libro. Por otra parte, pueden suponer una interesante aportación para consolidar un conjunto de obras de interés.
- Se ponga en marcha un premio literario de carácter independiente que sirva de reconocimiento a los libros de calidad de diferentes categorías y que recoja las valoraciones, tanto de los mediadores como del propio lector infantil y juvenil.


Por lo que se refiere a las administraciones educativas y culturales, se solicita que:
- Impulsen un plan nacional de lectura que afecte a la sociedad en su conjunto y en el que se inscriba la política bibliotecaria, educativa y editorial.
-Promuevan y apoyen la elaboración de estudios de campo que, desde distintas disciplinas, sirvan para configurar un mapa de lectura en España que dé cuenta de las infraestructuras (bibliotecas públicas y escolares); de la estructura editorial y red de distribución, así como de los índices de lectura e intereses lectores de la población infantil y juvenil.

VII JornadasEn estas jornadas participaron 90 especialistas. Entre los asistentes figuraron profesores universitarios, maestros y bibliotecarios procedentes de todas las Comunidades Autónomas del Estado, así como de Portugal y de Francia.
Como ponentes, en Salamanca estuvieron:

El escritor Luis Mateo Díez, Premio Nacional de Literatura y Premio de la Crítica, que habló sobre el hecho de leer en la conferencia titulada Memoria, imaginación y palabra.
Pablo Barrena, crítico y escritor de literatura infantil quien, en la Literatura infantil y juvenil de los 90, se refirió a lo que cuentan los libros: personajes, temas que abordan, valores que transmiten...
Gemma Lluch, que analizó la manera en la que se cuentan los libros: forma narrativa, estructura del texto, uso del lenguaje. Lluch, experta en literatura infantil y juvenil, es profesora de Didáctica de la lengua en la Facultad de Filología de la Universidad de Valencia. Su conferencia se tituló Los noventa, ¿nuevos discursos narrativos?
Teresa Durán, en Casa de papel. Pero bueno, ¿qué es exactamente un álbum? habló de los libros ilustrados como primera lectura a la que se enfrenta el niño tras la narración oral, haciendo hincapié en la importancia del álbum ilustrado en la educación literaria y estética de los pequeños en las primeras edades.
Aparte de estas intervenciones, en el transcurso de este encuentro se presentaron experiencias concretas sobre el fomento de la lectura.




Mariana Díaz
Directora de Comunicación
Fundación Germán Sánchez Ruipérez
Teléfono 91-4263858
http://www.fundaciongsr.es
mdiaz@fundaciongsr.es